Sobre mí

¿Quién soy?

Hola, mi nombre es Elena, y soy psicóloga sanitaria en Chamberí, especializada en psicoterapia psicodinámica con adultos, adolescentes, niños y familias. Quiero darte la bienvenida a este espacio.

Cuando una persona inicia la búsqueda de una psicóloga en Madrid, no busca únicamente a una profesional cualificada, sino también un vínculo de confianza donde poder sentirse acompañada sin juicio. Para ir desvelando poco a poco aspectos de su intimidad, de sus luces y sus sombras. 

La idea de dedicarme a la psicología me acompaña desde la infancia. Desde pequeña he sido una persona curiosa, mis abuelas suelen recordarme que me gustaba pasar tiempo con los mayores. Me encantaba escuchar las historias que contaban, me parecían muy interesantes. 

En el colegio mis amistades y compañeros se acercaban a mí a contarme sus cosas. Cuando no sabían por dónde tirar me pedían consejos; pero creo que la mayoría de las veces recurrían a mí buscando una escucha atenta y curiosa. Y así fue que empezó a materializarse dentro de mí la idea de estudiar psicología.

¿Cómo entiendo la psicoterapia?

Durante mis estudios descubrí formas diferentes de entender el psiquismo y los procesos de cambio. El estudio del psiquismo en profundidad fue un gran descubrimiento para mí. La integración entre la terapia psicoanalítica y la terapia de familia o sistémica me abrió entonces, y lo sigue haciendo a día de hoy, una puerta a un mundo de posibilidades. Ellos son el eje de mi manera de trabajar como psicoterapeuta en Chamberí, por la profundidad con la que permite comprender el malestar y los patrones que lo sostienen.

Mi recorrido clínico ha sido siempre un camino artesanal. Cada persona tiene una biografía, unos vínculos y un modo particular de enfrentar las dificultades. Por eso pienso la psicoterapia como un proceso singular, ajustado a la historia interna de cada paciente.

En estos años también he estado en el lugar de paciente: creo firmemente que el trabajo personal del psicoterapeuta es un pilar fundamental e imprescindible para ejercer desde la ética y la responsabilidad.

Asimismo, favorece una posición de honestidad, humildad y respeto a la hora de colocarse en el lugar de psicoterapeuta.

Un proceso que requiere tiempo, cuidado y condiciones adecuadas

Además de la psicología, uno de mis grandes intereses es la montaña. El contacto con la naturaleza me recuerda que los procesos —terapéuticos y vitales— necesitan tiempo, cuidado y unas condiciones adecuadas para poder desarrollarse. Como ocurre en los paisajes, las personas necesitamos un entorno seguro para poder vivir, crecer y transformarnos.

La psicoterapia, en este sentido, busca construir ese espacio facilitador: un lugar donde puedas pensar, sentir y reorganizar aspectos de tu vida de un modo más habitable.

 

La evidencia científica demuestra con creces que el mayor predictor de éxito de una terapia y el factor más eficaz de la misma es la empatía y la capacidad del psicólogo de saber crear una buena relación psicoterapeuta-paciente.

Trabajo desde un enfoque clínico que integra la comprensión del mundo interno, los vínculos y los procesos afectivos profundos. La psicoterapia es un espacio que permite entender el origen y el sentido de lo que te ocurre, y desde ahí favorecer cambios sostenibles. Mi práctica está especialmente orientada a personas que buscan un trabajo riguroso, profundo y respetuoso con su singularidad.

El psicoterapeuta es aquel que tiene la habilidad de generar una experiencia que se sienta real, importante y distintivamente propia

- Stephen Mitchell -

En la sección de Filosofía, explico los pilares que sostienen mi forma de trabajar.

FORMACIÓN Y EXPERIENCIA

Consulta de psicología Acogedora de psicóloga en Chamberí

Concebir la psicoterapia como un proceso conjunto y humano es, para mí, una forma ética de estar con el otro. Mi objetivo es que encuentres un espacio donde te sientas acompañado/a, respetado/a y con la posibilidad real de generar cambios que te permitan vivir con mayor bienestar.