Filosofía de trabajo en psicoterapia

“La mente es el hogar que te va acompañar siempre”

El nacimiento, la infancia y las primeras experiencias de vida nos conducen a una vida en la que suceden…

Cambios, dificultades, ganancias, ilusiones, pérdidas… Giros y vueltas en las distintas áreas de la vida

La psicoterapia permite comenzar un viaje a través de tu historia, de tus giros y vueltas con distintos objetivos. 

¿Se te viene alguno a la mente?

La psicoterapia favorece que puedas desarrollar herramientas para seguir trazando tus giros y tus vueltas, a tu manera

El nacimiento, la infancia y las primeras experiencias de vida nos conducen a una vida en la que suceden…

Cambios, dificultades, ganancias, ilusiones, pérdidas… Giros y vueltas en las distintas áreas de la vida

La psicoterapia permite que puedas desarrollar herramientas para seguir trazando tus giros y tus vueltas, a tu manera

A través de la psicoterapia podemos comenzar un viaje a través de tu historia, de tus giros y vueltas con distintos objetivos. ¿Se te viene alguno a la mente?

La psicoterapia permite comenzar un viaje a través de tu historia, de tus giros y vueltas con distintos objetivos. 

¿Se te viene alguno a la mente?

Cambios, dificultades, ganancias, ilusiones, pérdidas… Giros y vueltas en las distintas áreas de la vida

La psicoterapia favorece que puedas desarrollar herramientas para seguir trazando tus giros y tus vueltas, a tu manera

El nacimiento, la infancia y las primeras experiencias de vida nos conducen a una vida en la que suceden…

Estas palabras son los pilares que sostienen mi manera de entender la psicoterapia. Cada proceso requiere tiempo, cuidado y un vínculo seguro. Son principios que guían la forma en la que escucho, acompaño y pienso junto a la persona que tengo delante.

Una terapia basada en la escucha, la comprensión y la reflexión

La escucha es la base del trabajo terapéutico. Una escucha activa, atenta y comprometida, que acoge aquello que la persona trae y lo acompaña en su complejidad. La escucha terapéutica no es solo oír: es participar.

Busco que encuentres un espacio donde puedas pensar con calma, explorar lo que te sucede y poner palabras a experiencias que quizá no habían encontrado lugar.

La escucha es una forma de cuidado. Es una forma de estar con las personas. En terapia, escuchar no significa tratar de que “todo encaje”, sino sostener lo que aparece, aunque sea contradictorio o difícil de nombrar.

La escucha es una acción que implica una participación activa en la existencia de otros y también en sus sufrimientos

- Byung Chul - Han -

El vínculo terapéutico como base del proceso

La relación terapéutica es un elemento central del cambio. La evidencia clínica y científica muestra que el vínculo es uno de los factores que más influyen en la eficacia del tratamiento.

Para mí es fundamental que puedas sentirte seguro/a, respetado/a y acompañado/a. Si algún día siento que no puedo ofrecerte ese espacio, te lo comunicaría con honestidad y te recomendaría otro profesional que pueda hacerlo.

Un encuentro seguro para pensar y elaborar

El vínculo proporciona las condiciones necesarias para que puedas explorar tu mundo interno sin miedo. Desde ese lugar es posible comprender tus formas de sentir, reaccionar y relacionarte. Como afirma Stephen Mitchell, “el psicoterapeuta genera una experiencia que se siente real, importante y distintivamente propia”.

Comprender lo que te sucede ahora para construir algo nuevo

A veces repetimos soluciones que funcionaron en el pasado, pero que ya no encajan con quienes somos hoy. En terapia exploramos estas formas de responder, qué función tuvieron y cuál tienen ahora.

Comprender estas dinámicas permite dejar de reaccionar automáticamente y empezar a elegir desde un lugar más consciente.

Dejar de poner ‘tiritas’: trabajar causas y procesos

La terapia no se centra solo en el síntoma, sino en entender por qué aparece y qué lo sostiene. El objetivo es promover cambios profundos y duraderos, no únicamente aliviar lo que duele “en la superficie”

Una terapia que construimos entre los dos

La psicoterapia no es un conjunto de pautas ni una lista de instrucciones. Es un trabajo que se crea entre dos: tú y yo.

Mi función no es decirte lo que tienes que hacer, sino acompañarte para que puedas descubrir tus propias formas de vivir, decidir y relacionarte.

En este proceso doy una gran importancia a tus tiempos, a tus recursos y a tu historia.

Escucharte para descubrir tus propias maneras de vivir

Muchas veces, el sufrimiento aparece por vivir según lo “adecuado”, lo esperado o lo que “debería ser”. La terapia te ayuda a preguntarte si eso que repites responde a ti o a mandatos que quedaron instalados.

Un enfoque psicodinámico y sistémico

Mi trabajo integra tres miradas complementarias:

  • La psicoterapia psicodinámica, que se centra en el mundo interno, los procesos inconscientes, los vínculos tempranos y los patrones que se repiten a lo largo de la vida. Nos permite explorar el sentido del malestar y comprender aquellas emociones que no encontraron lugar.

  • La psicoterapia sistémica, que atiende a las relaciones, a la familia, a los contextos afectivos y a las dinámicas que se han ido construyendo con el tiempo. Cada persona forma parte de un entramado relacional que influye de manera profunda en su forma de estar en el mundo.

  • La perspectiva de género en psicoterapia, que considera cómo el género, los mandatos sociales, los roles aprendidos y las expectativas culturales influyen en la manera de pensar, sentir, relacionarse y afrontar el malestar. Tener en cuenta esta dimensión permite una comprensión más ajustada y respetuosa de la experiencia de cada persona, evitando lecturas patologizantes y favoreciendo intervenciones más sensibles y precisas.

La integración de estas tres miradas facilita comprender no solo qué ocurre, sino cómo se sostiene y qué lugar tiene en tu historia, para poder transformarlo desde un espacio seguro y acompañado.

Entender la mente sin reducirla a síntomas

En lugar de centrarme en etiquetas, miro los procesos. Cada persona necesita algo distinto, y por eso adapto el tratamiento a tu historia, tus ritmos y tus necesidades.

Si quieres entender mejor cómo concibo estos procesos y la importancia de crear las condiciones adecuadas para el cambio, puedes leer la metáfora que explico en la sección Sobre mí.

Hacia un cambio que pueda mantenerse en el tiempo

Para que un tratamiento sea eficaz y estable, es importante atender a las causas, a los mantenedores y a los significados del malestar.
El objetivo es que puedas vivir con mayor bienestar, autonomía y coherencia con tus deseos reales, no solo con lo que parece correcto desde fuera.